El gobierno de Estados Unidos autorizó la venta y entrega de petróleo iraní cargado en buques antes del 20 de marzo, como parte de una estrategia para contener el aumento en los precios de la energía derivado del conflicto en Oriente Medio, medida que tendrá vigencia hasta el 19 de abril, según han informado autoridades estadounidenses.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, había señalado previamente que Washington evaluaba flexibilizar las sanciones contra Irán para permitir estas operaciones, sin embargo, desde Teherán se indicó que no existe disponibilidad de crudo en el mar para abastecer a los mercados internacionales.
El portavoz del Ministerio de Petróleo iraní, Saman Ghoddoosi, sostuvo que la declaración busca generar expectativas entre compradores.
El contexto incluye restricciones en el tránsito por el estrecho de Ormuz, por donde circula una parte relevante del suministro mundial de petróleo y gas. A esto se suman ataques a infraestructura energética en la región, lo que ha impactado en las cotizaciones internacionales del crudo desde el inicio del conflicto el 28 de febrero.
Al cierre del viernes, el barril de Brent del mar del Norte se ubicó en 112.19 dólares, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) alcanzó los 98.32 dólares. Antes del inicio de las hostilidades, ambos indicadores se encontraban en niveles por debajo de los 75 dólares por barril.
En el plano político, el presidente Donald Trump declaró que su gobierno contempla una “reducción gradual de las operaciones militares en la región, luego de descartar un alto el fuego”.
El mandatario también señaló que el control del estrecho de Ormuz debería recaer en los países que utilizan esta ruta para el transporte de hidrocarburos.





