El crecimiento de los llamados “padres virtuales” en China se ha convertido en un fenómeno que se desarrolla principalmente en plataformas como Douyin, versión china de TikTok, donde creadores de contenido comparten mensajes de apoyo dirigidos a jóvenes que enfrentan estrés laboral, presión familiar y problemas de salud emocional.
La tendencia comenzó a ganar popularidad durante 2024 y fue documentada por BBC News.
Entre las cuentas con mayor alcance se encuentran las de Pan Huqian y Zhang Xiuping, quienes publican videos sobre su vida cotidiana mientras se dirigen a sus seguidores con frases de acompañamiento emocional.
La pareja supera los 1.8 millones de seguidores y recibe comentarios de usuarios que los llaman “mamá” y “papá”, además de compartir experiencias relacionadas con ansiedad, soledad y agotamiento.
Muchos jóvenes chinos aseguran que encuentran en estos espacios digitales palabras que no suelen escuchar dentro de sus hogares.
Vincent Zhang, desarrollador web residente en Shanghái, relató que sus padres rara vez expresan reconocimiento emocional hacia él. También explicó que trabaja bajo la cultura laboral conocida como “996”, caracterizada por jornadas de 9 de la mañana a 9 de la noche, seis días a la semana. Para él, las conversaciones familiares suelen convertirse en “cuestionamientos sobre su vida profesional y personal”.
El fenómeno también refleja cambios sociales derivados de la política del hijo único aplicada en China entre 1979 y 2015.
Millones de personas crecieron bajo expectativas familiares relacionadas con desempeño académico, estabilidad económica y responsabilidades familiares. Especialistas señalan que varias generaciones de padres crecieron en entornos donde la expresión emocional “era limitada y donde la disciplina ocupaba un papel central dentro del hogar”.
Las redes sociales comenzaron a funcionar como espacios de identificación colectiva para miles de usuarios. En la plataforma RedNote, las etiquetas relacionadas con “padres chinos” acumulan cientos de millones de visualizaciones y comentarios. Usuarios comparten experiencias sobre falta de comunicación familiar, presión emocional y diferencias generacionales.
Algunos casos también han encendido alertas relacionadas con salud mental, como el de una joven que contactó a Pan Huqian para hablar sobre depresión y pensamientos suicidas.
Junto con los “padres virtuales”, otro contenido viral en China es la llamada “literatura de la sopa de calabaza”, inspirada en un sketch sobre conflictos familiares cotidianos. La tendencia se convirtió en una forma de representar conversaciones entre padres e hijos marcadas por exigencias y falta de escucha.
Mientras algunos creadores ya monetizan estas dinámicas mediante transmisiones y publicidad, miles de seguidores consideran que el acompañamiento emocional que reciben a través de una pantalla representa una “forma de apoyo en medio de la presión social y laboral”.




